Carbón ¿sí o no?

Otra vez más, ya no sé cuántas van, vuelve el carbón a estar en el ojo del huracán, a causa de las manifestaciones del ministro de Industria, Sr. Soria, de reducir las ayudas al carbón en un 63%.
Los mineros se encierran en el tajo, los sindicatos anuncian diversas huelgas y los empresarios dicen que tienen que cerrar las minas porque es una ruina total.
¿Por qué lleva el carbón cerca de 30 años en continuo sobresalto, debido a las numerosas reestructuraciones anunciadas y realizadas en este tiempo?
Tres son los motivos que principalmente se dan, uno el coste del Kw/h producido, otro la contaminación que lleva consigo y el tercero las energías renovables, sobre todo la eólica, instaladas sin ton ni son en nuestro territorio. Estos motivos se manejan
inexactamente y con falta de rigor, como veremos.
¿Qué ha hecho el carbón para que se le cuelgue este maleficio? Pues que yo sepa, únicamente contribuir de forma notable a la producción de energía eléctrica y por lo tanto al desarrollo económico de España. ¿Es quizás esto un delito para verse tan
obstinadamente perseguido?
¿Qué sentido tiene gastarse millones y millones en un proyecto como el de la Ciuden, cuando el Gobierno, con sus recortes anunciados, pone a la minería del carbón en trance de desaparecer?
Cualquier empresa con sentido común, hace sus inversiones de una forma coordinada y eficíente, con el fín de obtener unos efectos que mejoren sus ingresos y por lo tanto su cuenta de resultados, dandola por añadidura estabilidad, pero el Estado,
que es la mayor “empresa” de la nación, se gasta el dinero de todos a capricho del gobernante de turno y sólo con fines políticos.
Es correcto y deseable mejorar la calidad medioambiental con la captación del óxido de carbono, pero siempre que se trabaje con ese fín para nuestro carbón, no pensando en finiquitarlo antes de que se obtengan los resultados deseados. Estados Unidos y China, que producen más del 50% de la contaminación mundial, se preocupan muy
poco de este tema, cuando debían ser los paises más interesados por las grandes cantidades de carbón que queman en diferentes usos industriales.
Todas las las produciones energéticas tienen consecuencias medioambientales: las eólicas por el impacto visual tan grande, por lo que si seguimos por este camino tan desmedido, algún día nuestros boques seran las columnnas de los molinillos.
¿Qué sentido tiene primar con subvenciones a energías como la eólica y otras alternativas, llamadas renovables, cuando el Kw/h que se produce con ellas es más caro que el obtenido con el carbón?
¿Qué sentido tiene aumentar y seguir aumentando la potencia instalada en España para la producción eléctrica, con energías renovables en detrimento del carbón que lleva funcionando 40 años?
La contestación a esta pregunta es muy fácil. ¿Cuántas veces he manifestado en mis escritos la necesidad de un plan energético nacional, con un mix de combustibles óptimo y adecuado a las necesidades del país? Muchas, pero nunca se hizo.
Después de 30 años de continuas turbulencias en el sector energético, ninguno de los diferentes gobiernos habidos, ha sido capaz de llevarlo a cabo, moviéndose por intuición en cada momento, sin hacer una programación a medio y largo plazo, que es pieza fundamental en la viabilidad y estabilidad de los diferentes
componentes del sistema.
De esta falta de previsión de nuestros gobenantes, nacen ahora estos problemas, que con el transcurrir del tiempo lo único que hacen es agravarlo.
Esto sucede igualmente con el agua, otro elemento fundammental en el desarrollo de los países, en donde cada Autonomía lleva su programación, sin ser capaces de hacer un Plan Hidrológico Nacional sensato, sin desperdiciarse los recursos hídricos como sucede en la actualidad, y mucho más si tenemos en cuenta que el agua es un bien de todos.
¿Qué sentido tiene que desaparezca el carbón, mineral autóctono, teniendo en cuenta el gran valor estratégico ante las especulaciones que pueden derivarse de los combustibles que importamos?. No piensan lo mismo en Alemania y no digamos en
Estados Unidos y China.
Nadie se acuerda de la grave crisis energética que sufrió España en los años 70 pasados, siendo nuestro carbón nacional, incluso el de baja calidad, el que tuvo que
jugar, como combustible prioritario, un papel decisivo en la producción eléctrica, para evitar un parón en el desarrollo económico de la nación de consecuencias imprevisibles.
¿Qué sentido tiene mandar al paro a 8.000 mineros, puestos de trabajo directos en el sector, más otros 25.000 entre auxiliares e inducidos, según fuentes sindicales, con lo que está cayendo con cerca de 6 millones de parados ?. ¿Saldremos así alguna vez de esta maldita crisis?.
¿Qué sentido tiene mandar a los pueblos de las cuencas mineras a su desaparición, hablándose siempre del coste del carbón, pero nunca de lo que estos puestos de trabajo devuelven en gran parte de lo que reciben en cotizaciones a la Seguridad Social y demás tasas e impuestos vigentes?
De este camino de retorno del dinero que reciben el Estado, instituciones y servicios en general nunca se dice nada pero es una pura evidencia.
Es una realidad que no pueden compararse los puestos de trabajo que este sector produce, como hemos visto anteriormente, con los de las energías renovables, que son poquisimos y muy poca contribución van a tener en bajar el paro en España.
A ver si de una vez somos realistas en este país y nos movemos por indicadores de eficiencia y no por el capricho de nuestros políticos.
No me parecen prudentes y mucho menos acertadas las manifestaciones del ministro de Industria a los mineros de que “no hay sector” que se escape a los ajustes del Gobierno porque una cosa, Sr. Soria, son los ajustes lógicos y necesarios, y otra muy diferente
mandar al sector del carbón y sus pueblos a la total desaparición.
Sres. gobernantes, sean más cuerdos y sensatos en sus declaraciones, poniéndose a trabajar y dejando de lanzar, de una vez para siempre, proclamas que lo único que hacen es sobresaltar a los ciudadanos y perder confianza en sus dirigentes.
Esperemos que una vez más se cumpla el proverbio de que Dios aprieta pero nunca ahoga, ya que será en beneficio de todos.

Lucio Rubio, ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, director jubilado de Endesa

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2 Respuestas

  1. Si al carbon si es rentable, no a seguir insuflando dinero estatal de mis impuestos, no a alimentar a empresarios gorrones como los del sector minero en leon, si a los mineros que se manifiesten guardando la legalidad , no a esos encapuchados delincuentes que no nos dejan ejercer nuestro dercho a trabajar con cortes de carreteras y uso de la violencia, No a esos sindicatos que hacen el el juego( ccoo y ugt) a esos empresarios gorrones descargando la culpa al gobierno, O acvaso son complices de el fraude y mal uso de las suvenciones?.
    seamos claros si no es rentable no loes y si loes que se explote, pero con las mismas condiciones que los demas sectores, es de ser getas el que me den a mí y los demás que se j……

  2. otro pequeño comentario dirigido a esos orgullosos mineros, Cuando pareis a los trabajadores ilegalmente y a la fuerza hacerlo a cara descubierta, no como vulgares delincuentes. Los demas tambien tenemos derecho a comer y si me parais el camión me jodeis el pan de mi familia o no pensais en los demas …………..