El 12 de mayo de 1610 el corregidor de la villa de Ponferrada, Juan de Almaraz, recibió una carta firmada por el Rey, ordenándole a él como a todas las justicias de los reinos de Castilla “que no se tenga como esclavos a los niños moriscos de Ponferrada”. El Rey admitía que desde Valencia se habían trasladado a Castilla algunos niños y niñas, “hijos de moriscos”. Pedía el R
ey al señor corregidor de Ponferrada que no fueran tratados como esclavos sino como libres y que las personas que los tuvieran en sus casas, les proporcionaran “crianza y enseñanza hasta los 12 años”. Al cumplir los 12 años, aquellos jóvenes podían quedar sirviendo en casa de sus amos tantos años como ellos los hubieran criado y enseñado. Exigía su majestad al corregidor de Ponferrada una pronta respuesta sobre las medidas tomadas para cumplir lo que pedía.




Comentarios Recientes